Apuntes al (Margen)
1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas

Importancia de la imagen corporativa en el contexto socio-económico actual

Publicado el 24 Febrero 2008 en Imagen Corporativa

A medida que el mercado de masas potencia los mecanismos de distribución, cambio y consumo va consolidando su modelo en todos sus campos. Paralelamente, la aceleración de los ritmos y el incremento de los caudales de la circulación va planteando un requisito clave: la fluidización de los circuitos, hecho de naturaleza específicamente comunicacional.

La saturación cuantitativa de las operaciones comunicacionales exige un cambio cualitativo en los modelos de comunicación y una alteración en los modos y procesos de identificación. La comunicación social y sus medios pasan entonces de área táctica complementaria de la producción a campo estratégico de desarrollo. Se asume hoy como un mecanismo específicamente económico.

Toda realidad queda reducida al discurso que sobre ella se emite. El packaging constituye una categoría sociocultural, es el desplazamiento del interés social del producto a su imagen, del consumo de “valores de uso” al consumo de “valores de signo”. La ideología ingresa también en el mercado como mercancía y como medio de represunción del mercado.

Expansión comunicacional y protagonismo del emisor

Entre el conjunto de modificaciones en la comunicación social referencial (vinculadas con el contexto de significación de los mensajes) se destaca el desplazamiento de los contenidos del mensaje desde el objeto hacia el sujeto de la comunicación.

Todo esto fuerza a apelar a valores más estables, cuyo cambio sea más lento: la propia empresa (el sujeto de la oferta). El valor agregado, distintivo, se replega a atributos indirectos. El desplazamiento del valor de lo objetivo (producto) a lo subjetivo (productor) desplaza así los contenidos de la comunicación hacia la identidad del emisor.

La identidad corporativa circula predominantemente por capas sumergidas, indirectas, semiconscientes o subliminales, privilegiando así a los discursos no verbales, o sea los canales no tradicionales de comunicación.

Gracias a esta priorización del emisor, el concepto de comunicación tiende a sumirse dentro del concepto más global de imagen. La comunicación social se transforma así en un mecanismo de instalación de entidades imaginarias en lo colectivo.